header image
 

PÉRGAMO.MAPA DE RECINTO EN RUINAS

ruinaspergamo.jpg

La fortaleza estaba construida en todo lo alto, dominando el valle del río Selinus a una altura de 335 m sobre el nivel del mar. La cima es una especie de plataforma ligeramente inclinada hacia el oeste y que baja hacia el sur a modo de terrazas, cada una de las cuales presenta su independencia funcional y arquitectónica, como adaptación de la arquitectura al terreno; de esa manera las terrazas llegan a ser un elemento más de la construcción. Los arquitectos supieron dar forma a la estructura de las terrazas y consiguieron el cuadro total de cada edificio haciendo uso de los pórticos y las columnas sin miedo de alargarlas en grandes proporciones ni de lanzar una altura de hasta 2 o 3 pisos. Siguieron fórmulas tradicionales pero además incorporaron una novedad en la historia de la arquitectura y del urbanismo griego que es la integración del paisaje en la composición arquitectónica. La idea es totalmente nueva y diferente del sistema de construcción de la ciudad griega anterior a esta época.

 

Sobre este importante desnivel se fue edificando la ciudad que quedó configurada en tres cotas superpuestas:

  • Ciudad baja, hoy enterrada y cubierta por la actual ciudad de Bergama.
  • Ciudad media, que ha conservado las murallas antiguas del tiempo de Atalo I. entre los edificios más notables estaban los gimnasios, construidos en 3 terrazas y el santuario de DEMÉTER, mandado edificar por Filatero.
  • Ciudad alta, que es la acrópolis, aquella que guardaba Filatero por orden de Lisímaco. Como tal acrópolis tenía la designación de ciudad religiosa, residencial y militar. Estaba construida en torno al teatro, por detrás del cual se hallaban el santuario de Atenea Nikéforos (la que conduce a la victoria), levantado en tiempos de Filetaro en orden dórico, y la biblioteca. La ciudad de Pérgamo estaba consagrada a ATENEA, a imitación de las ciudades griegas importantes. Al norte estaba el palacio real, muy simple, acompañado de un cuartel y un arsenal.

     


     


En este laberinto de terrazas y terraplenes la calle tiene su lugar; la transformación sufrida respecto a la calle tradicional griega es enorme. Antes era casi siempre un corredor estrecho y carente de ornamentos. Con las nuevas ideas de Pérgamo la calle se hace ancha de hasta 20 m y mucho más larga y, lo mismo que los edificios, se integra ella también no sólo con el paisaje sino con las construcciones. De esta manera, las columnatas que rodean las terrazas se repiten y se alargan por las calles principales. Para cortar la monotonía que este sistema pudiera tener se interrumpen alguna vez con puertas, arcos de triunfo, columnas con personajes, etc.

 

Los reyes atálidos tuvieron la gran ambición de convertir Pérgamo en una ciudad de la categoría de Atenas en tiempos de PERICLES y supieron conseguirlo.

 

~ por lisis en Octubre 31, 2007.

Escribe un comentario